
Las redes sociales y el entorno pueden hacernos sentir que debemos tener lo mismo que los demás, lo que nos lleva a gastar más de lo que podemos.
La presión social aparece todo el tiempo. Está presente cuando tus amigos sugieren dividir la cuenta en partes iguales, pero tú gastaste menos con el propósito de ahorrar. También hace acto de presencia cuando tú mismo te presionas por mostrar en redes sociales una vida feliz llena de viajes, conciertos y cenas en los mejores restaurantes.
Las redes sociales y el entorno pueden hacernos sentir que debemos tener lo mismo que los demás (como, por ejemplo, el smartphone o el gadget más actual) lo que nos lleva a gastar más de lo que podemos. Eso nos lleva a acceder a préstamos o utilizar tarjetas de crédito para financiar gastos que realmente no son esenciales, lo cual puede afectar tu futuro financiero.
La presión social también incluye gastar en bodas, cumpleaños, regalos o reuniones por encima de nuestras posibilidades para no quedar fuera del grupo o decepcionar a otros. E incluso puede venir disfrazada de empatía cuando le prestas dinero a un familiar o amigo y endeudarte para apoyarlo, lo que afecta tu estabilidad económica.
Todas estas presiones favorecen a que las personas adquieran préstamos personales o tarjetas de crédito y sobreendeudarse sin pensar en las consecuencias. Aquí vale la pena aclarar que estos instrumentos financieros no son malos en sí mismos y que incluso pueden ser de gran ayuda cuando se solicitan por las razones correctas y de manera responsable.
No hay duda de que la presión social puede impactar significativamente tu bienestar financiero de varias maneras. Por eso, es importante acatar estas medidas que sugieren los expertos de Credmex para no sobreendeudarte por esta causa.
¿Cómo combatir los gastos por presión social?
Sea cual sea el origen de la presión social, ¿qué podemos hacer para evitar que afecte nuestras finanzas personales?
Define tus prioridades: Antes de gastar, pregúntate si realmente necesitas lo que estás a punto de comprar o si solo lo haces por influencia externa.
Establece un presupuesto firme: Tener un plan de gastos te ayuda a decir "no" con seguridad cuando te enfrentas a compras innecesarias.
Sé consciente de las redes sociales: No te dejes llevar por comparaciones con estilos de vida que pueden ser ficticios o insostenibles financieramente.
Aprende a decir "no": No tienes que aceptar todas las invitaciones o regalos costosos, sobre todo si eso te pone en aprietos económicos.
Ten metas financieras claras: Cuando sabes lo que quieres lograr (como ahorrar para una casa o invertir), es más fácil ignorar la presión social.
Y sí, un crédito personal, como el de Credmex, o una tarjeta de crédito puede ayudarte a cubrir necesidades financieras reales. Pero, recuerda, antes de adquirir un crédito revisa que sea en una institución regulada por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y sé consciente de que un crédito no es una extensión de tu salario mensual.